miércoles, 28 de agosto de 2019

UN MAYOR DOLOR BALSÁMICO

Al fin el Chico de Ayer supiró aliviado. El Memorial a tan destacada figura de la sociedad cofrade y deportiva le reconcilió, definitivamente, con sus paisanos. La Carrera Nocturna, con marcado carácter benéfico este año, conseguía derrotar de una vez por todas, a los fantasmas políticos que tanta cizaña habían sembrado entre la ciudadanía de un tiempo a esta parte. La euforia del ambiente le hizo sentir de nuevo dichoso y orgulloso de los valores prieguenses. Esa noche, por fin, había ganado Priego el trofeo

LAS CARRERAS POR EL LLANO

Y el Chico de Ayer volvió a sonreír. De nuevo sintió la felicidad de corretear despreocupadamente por el Llano. Aquella pueril pulsión de la aventura desconocida, aderezada con el sonido de los saltadores de agua, le seguía manteniendo conectado con su mundo: el de la Subbética Cordobesa

sábado, 3 de febrero de 2018

JESÚS NOS UNE A TODOS

 Jamás homenaje el griego
ni el pueblo antiguo romano
tributó a su Soberano
como a Jesús rinde Priego,
donde el humilde labriego
y el opulento Señor
prestan del modo mejor
y no con frecuencia visto
a nuestro Rey Jesucristo
sus alabanzas y honor.

 En ese momento el Chico de Ayer se miró en las pupilas de sus hijas. Para sí se preguntaba qué tipo de magia encierra un acontecimiento de estas características para hermanar a ricos y pobres. A gente sin estudios y a titulados universitarios. A gente del pueblo y a forasteros. La mayor de las hijas, sin pestañear, preguntó lo siguiente:

-“Papá, papá… ¿saldrá todo esto hoy en las noticias de la tele?”. Enarcando una ceja, y aturdido aún por la acumulación de sentimientos, el Chico de Ayer contestó solícito:

-“Lo lamento, hija, pero incomprensiblemente este fenómeno social y religioso parece no tener calado en los medios de comunicación nacionales… ¡ni falta que hace!”.


 Cogiendo a sus pequeñas nazarenas de las manos se situó detrás de Jesús para seguirlo a la altura del Caminillo. Esperaba una jornada inolvidable.

sábado, 27 de enero de 2018

EL ARREBATADOR MAGNETISMO DEL NAZARENO

 La estación de penitencia seguía su transcurso habitual hasta el Palenque, orientada inequívocamente al tradicional cambio de ritmo: “Paso redoblao como el año pasao” ,espetaba con rabia al aire, el Capitán del Escuadrón. Cerca de la cabina telefónica, justo enfrente de la actual gran superficie de alimentación, esperaba nuestro simpar personaje a sus baby-nazarenas, presto para ofrecerles avituallamento junto con palabras de ánimo, y colgarles sus respectivos hornazos en el dorado cordón. Desde allí divisaban, entre la algarabía, el resto del desfile procesional. Hasta que se vislumbraba, al fondo de la Carrera de las Monjas, la majestuosa estampa del Rey de Priego.


 El Chico de Ayer, en ese instante, creyó presenciar el milagro anual. Dotada de un especial magnetismo, a caballo entre la compasión por el género humano y la serenidad más infinita, la mirada de Jesús causaba estragos entre todos los prieguenses. El Señor, habas de San Juanico en Cruz, era vitoreado una y otra vez por el gentío allí congregado. Sus improvisados costaleros se disputaban el privilegio de llevarlo, provocando indefectiblemente un continuo vaivén de ida y vuelta en la marcha hacia el Gólgota. La escena era sensorialmente amplificada por el movimiento de la lacia melena al enérgico son de los tambores, que en ese momento se elevaban sobre las cabezas de los congregados. Era la particular reproducción del pasaje de la Biblia, entre Sierras Subbéticas, dos mil años más tarde. Apretando el botón de su vieja Réflex, el Chico de Ayer consiguió varias preciosas instantáneas más, a las que añadir a su colección.

sábado, 20 de enero de 2018

UN MÁGICO RITUAL DE COLOR LILA

 El estruendo del “escuadrón” de tambores y cornetas hacía estremecer, una vez más, los cristales y las paredes de casa. Allí, de pie sobre sus respectivas sillas, permanecían inmóviles sus hijas durante un pequeño período de tiempo. El justo y necesario para que la madre consiguiera enfundarles la nazarena túnica, completando así una especie de ritual que se repetía cada Viernes Santo.

-“Alzaros un pelín la túnica, no os la vayáis a pisar solas y os caigáis. Mirar que hoy viene mucha gente de fuera y es el día más grande de Priego”, avisaba la mujer.

-“No te preocupes mamá, vamos a tener cuidado”, añadían las hijas, tratando de que la mujer recuperara la serenidad.

 El efecto mágico había sido transmitido con éxito: las dos pequeñas ardían en deseos de salir, junto al Chico de Ayer, camino del Compás de San Francisco para fusionarse con la procesión. El día, extraordinariamente despejado y luminoso, acompañaba. No había duda que a esas horas “Jesús estaba ya en la calle”.

 La Carrera de Álvarez era un hervidero de gente a ese momento. Una tonalidad lila en forma de marea torrencial agitaba la calle, más extraña ahora si cabe por la ausencia de coches estacionados. La multitud dificultaba enormemente el acceso, calle arriba. Un año más, la Cruz de Guía asomaba por la Iglesia de la Aurora. Al final, sin saber muy bien cómo, el Chico de Ayer cámara al cuello, conseguía colocar a sus hijas junto al grupo de niños, no muy lejos del queridísimo Rafalillo, verdadero referente para todos los prieguenses que a menudo pululaban por la capilla de Jesús. Misión cumplida, la operación había finalizado con éxito. Una vez situadas adecuadamente las mozuelas, los primeros pasos en la procesión hacían brotar en sus rostros cierta expresión de relajación, y a medida que avanzaban, mayores dosis de felicidad.

sábado, 13 de enero de 2018

DECENTES DOCENTES

 Llegó la hora del recreo y, como siempre, nuestro simpar personaje salió al cuadrangular patio abierto para enfilar el camino a la cafetería, pues el apetito empezaba ya a despertarse en ellos. Nerviosos como estaban por la proximidad de las temidas pruebas de Selectividad, abordaron a quemarropa al profesor de Física que casualmente pasaba por allí:

-"¿Nos puedes dar algún consejo para preparar el examen?, ya sabes que tu asignatura es la más difícil de todas: troncal en las ingenierías..."

-"No os asustéis por nada" replicó el empático docente cargado de serenidad, sin dejarles acabar la frase, para continuar diciendo: "ya sabéis que todos los problemas se resuelven de la misma forma: limitaros a aplicar la integral de los campos conservativos".

Viva Priego y sus gentes
tan sencillas y cercanas
con modélicos docentes
los alumnos siempre ganan.

sábado, 6 de enero de 2018

UNA PROFE DE INGLÉS ENCANTADORA

 Toc, toc, toc,… Por las herméticas dependencias del instituto resonaban con gran eco, los sonidos emitidos vigorosamente por los tacones de la profesora de inglés. Ella, con amplia sonrisa, saludaba afablemente a todos los alumnos.

-“¿Habéis preparado la obra de teatro por grupos que os encomendé la semana pasada?”

-“¡Claro que sí, profesora…!”, contestaba solícito el Chico de Ayer.

-“Pues venga, cuando queráis que empiece el equipo número uno subiéndose al estrado, que ya tengo preparada la cámara de video analógica para grabar.”

 Las representaciones llevadas a cabo con gran dignidad, se iban sucediendo y justo antes de que le tocara el turno al equipo de nuestro hombre, el compañero de pupitre más próximo le dijo por lo bajini:

-"Illo, a ver si nos hemos columpiado con lo de las imitaciones... mira que como no le guste a la profe verás …".

-"Tranquilo, verás cómo no sólo no le disgusta, sino que alaba nuestra originalidad y sentido del humor", respondió el Chico de Ayer guiñándole un ojo.


 En efecto, la amable maestra respondía con risas sin disimulo a cada uno de los gags de la obra, y cuando entró a valorar esta representación -y todas las demás-, se deshizo en elogios hacia su alumnado por los valores humanos que a su modo de ver contenía, para sorpresa del compañero de pupitre de nuestro protagonista.