sábado, 22 de abril de 2017

UNA PANDILLA CON MALA PINTA

-"Cariño, tengo que conseguir la mejor foto panorámica de Priego. A ver si por fin este año gano el concurso que organiza el Ayuntamiento", le dijo sonriente el Chico de Ayer a su esposa, pensando en dirigirse hacia el parque “de los Almendros” para aprovechar la bonita luz del día.

-"De acuerdo mi vida, pero no te entretengas mucho, que esta tarde tenemos que llevar a la niña pequeña a los médicos", le contestó su fiel esposa.

Cogió su vieja cámara Reflex en un santiamén y, tras despedir con un beso a su señora, rápidamente puso el pie en la calle. Caminando a buen paso, atravesó la calle San Marcos y la Avenida de España mientras iba soñando despierto: ansiaba con todo su alma capturar la toma perfecta de su amado pueblo.

Al llegar a la altura del edificio que alberga la residencia de mayores "Arjona Valera" redujo sensiblemente la velocidad de su paso. Desde la acera se oían las voces que emitía un grupo de cinco desaliñados jóvenes que estaban sentados en la terraza de uno de los pubs de la zona con nombre extranjero. Portaban cazadoras de cuero oscuras y vestían vaqueros rotos, ajustados sobre botas militares. En sus orejas lucían pendientes de los más diversos estilos: aros, pedrería y colgantes. 

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