sábado, 27 de mayo de 2017

ÁNGEL PROTECTOR DE LA VIRGEN DE LA SALUD

La tenue luz de las farolas se fusionaba con la húmeda bruma, confiriéndole un inquietante aspecto, lleno de misterio, a la obra maestra de Remigio del Mármol.


La noche se avecina lentamente
sobre los caños huecos el destino
de más de cuatro siglos de camino:
hacia la mar el agua de la fuente.

 Despierta el lirio en su fulgor silente
se adormece la luz en suave trino;
el dios del agua busca en el endrino
algún destinatario del tridente.

Mundo de faunos, fauces y misterio,
fieras salvajes, sórdida mirada,
dioses de piedra en dulce refrigerio;

es el festín del arte, la algarada,
el sueño más humano, sahumerio,
fin de otrora noche: la alborada.

 
Aunque la visibilidad era muy reducida, el sonido de unas recias botas militares alertó a nuestros dos protagonistas de la presencia de los delincuentes.

-"¡Dónde vas desgraciado!" gritó el Chico de Ayer, apareciendo por detrás de la Fuente de la Salud.

-"Te hemos pillado in fraganti. Acompáñame al cuartelillo" le dijo el modélico municipal -que también madrugó y dejó a su familia temprano por participar en tan noble causa- mientras le colocaba las esposas.

                   

*Copla extraída de: http://www.enriquealcalaortiz.com/web

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