sábado, 29 de julio de 2017

FE EN LAS CALLES DE PRIEGO

Desde allí observaron el movimiento de rotación de la Cruz para salvar la las dimensiones del arco de salida, y el acoplamiento, siempre complejo, de las escaleras que sostienen a Nicodemo con el resto del conjunto de Niceto Mateo.

Qué hermosura en la tarde
cuando el crepúsculo va cayendo
qué disfrute en las Mercedes
salida del Descendimiento.

El toque de tambor, magnánime
el vaivén del paso, casi perfecto
qué orgullo observar en la gente
mantener en todo instante el respeto. 

Y es que si algo, querido lector, llamaría la atención de nuestros protagonistas durante la estación de penitencia,  éste iba a ser el recogimiento, silencio y las enormes muestras de fe que el pueblo de Priego dedicaba a Nuestro Padre Jesús en su Descendimiento en su recorrido por Palenque, Caminillo, calle Málaga, Río y regreso por la Carrera.


Portar su trono, privilegio 
lo mismo que ser de Priego
 
¡viva nuestra Señora de las Angustias
 
y Nuestro Padre Jesús en su Descendimiento!

sábado, 22 de julio de 2017

TAMBORES EN LA CARRERA DE LAS MONJAS


Viernes Santo dualidad
de júbilo y recogimiento
Viernes Santo realidad
de un pueblo con sentimiento.

Como la vida es calor y frío
en dosis proporcionadas
así transcurre este día
con sensaciones encontradas.

El murmullo del bullicio de la gente en las afueras del templo iba en aumento y al escucharse el son de tambores de la banda se sintió, de repente, el crujir de las puertas de madera principales de la iglesia, con que se anunciaba el esperado inicio de la procesión.

“Vamos a salir ya… agacharos para arrastrar el Trono por sus raíles con cuidado y que los hermanos que tienen que hacer la maniobra del Nicodemo estén preparados”, indicaba de nuevo el jefe de costaleros.

El Chico de Ayer y su hermano, al poner pie en la calle, se quedaron asombrados por la gran afluencia de público que se encontraba en la Carrera de las Monjas presto para ver la salida del Descendimiento y, con gran disciplina, se situaron en la parte izquierda de las andas.

sábado, 15 de julio de 2017

LA JERARQUÍA DEL CAPATAZ EN LA IGLESIA

“¿Estáis todos listos en vuestro varal?... pues prepararse que vamos a tallarnos, que ya mismo tenemos que salir…”, vociferaba el capataz al resto de costaleros en el interior de las Mercedes, con gran dosis de emoción. Tras un repaso visual y en movimiento de las distintas alturas de hombros por ambos laterales del trono de Jesús, el hombre terminó por modificar la posición de cuatro de sus efectivos. “…Y los que vais por dentro del varal… ¿todo bien?”, terminaba por chequear solícito el eficaz mando de la Hermandad.

El conjunto artístico de Niceto MateoNuestro Padre Jesús en su Descendimiento” era testigo del ritual, cargado de fe, que los hermanos de la cofradía de las Angustias llevaban a cabo año tras año en el interior de la gran obra de Francisco Javier Pedrajas. El Chico de Ayer y su hermano, que se encontraban en su primera comparecencia como costaleros de una procesión de Priego, asistían entusiasmados a tan tremenda muestra de penitencia colectiva, impregnada del dorado y blanco de las molduras y yeserías de estilo rococó.

A continuación el capataz, como cada año, tomó la palabra para recordar a sus hombres de trono:

“Ya sabemos que estamos todos un poco cansados de acompañar al Nazareno esta mañana, pero nuestros titulares se merecen un esfuerzo extra y que los llevemos con ilusión, con la mayor dignidad posible. El que sienta agotamiento que por favor discretamente lo comunique a los penitentes de mando que vamos acompañando para darle oportuno relevo”

sábado, 8 de julio de 2017

LA TÚNICA DE LAS ANGUSTIAS

El hombre ayudándose con el dedo índice de su mano derecha, les invitó a cruzar el lateral de la iglesia para alcanzar las dependencias donde se encontraba la zona de vestuario para los cofrades. 

“Debéis ir allí e indicar vuestra talla al encargado. No os demoréis pues el tiempo se echa encima”.
Cuando el Chico de Ayer y su hermano alcanzaron el lugar vieron como los juegos de ropa cofrade estaban dispuestos por tallas en distintos percheros en una blanca habitación no demasiado amplia. Tras indicar al encargado su número se aprovisionaron cada uno de su juego de túnica, zapatillas, cubrerrostro y fajín, y se cambiaron rápidamente llenos de emoción.

Después pusieron el pie de nuevo en la planta de cruz latina y observaron llenos de gozo las andas en madera -sin policromar aún- del maravilloso conjunto de Niceto Mateo: “el Descendimiento”. El rostro de Jesús recibía un misterioso halo de luz  que surgía de la plataforma del trono, el cual amplificaba la escena.
                                                                      

Portar su trono, privilegio 
lo mismo que ser de Priego
 
¡viva nuestra Señora de las Angustias
 
y Nuestro Padre Jesús en su Descendimiento!

sábado, 1 de julio de 2017

BARROCO Y FRENESÍ

Cuando nuestros protagonistas terminaron con el trámite pertinente accedieron al interior de la planta de cruz latina y alzaron la vista en la zona del Altar, justo enfrente del camarín la Virgen de de las Mercedes. Ambos se maravillaban:

-“Vaya obra nos dejó Francisco Javier Pedrajas, me encantan las finas yeserías de estilo rococó y la mezcla del dorado con las blancas molduras. Menuda sensación de movimiento en las formas”, se sinceraba el Chico de Ayer. Su hermano, mientras tanto pensaba para sí: “a esta hora de la tarde todavía entra luz por la gran cúpula gallonada… ¡pues no que parece que nos estuvieran señalando los cuatro arcángeles de la cornisa inferior!”

Tan extasiados se encontraban nuestros protagonistas por lo que veían sus ojos que una voz les sorprendió:

-“¿Sois nuevos?” preguntaba resuelto un miembro de la hermandad, al comprobar que no se encontraban ataviados aún con la negra túnica. Ellos, con aire ingenuo, le respondieron afirmativamente.