sábado, 14 de octubre de 2017

BODAS DE ORO JOSELITO-PRIEGO

 Por fin llegó el día que el Chico de Ayer estaba esperando. Se cumplían cincuenta años de la "Saeta del Ruiseñor" y su ídolo iba a ser justamente homenajeado. De modo que nuestro hombre había estado toda la noche sin dormir, y sus ojos aparecieron más teñidos de rojo de lo habitual. En su cabeza continuaba resonando la alegre musiquilla que lo acompañó durante su infancia y que, todavía hoy al volver a escucharla, le seguía transportando a las huertas que lindan con el Balcón del Adarve. Y es que por allí, un menudo y vivaracho chiquillo –dotado de una inconfundible voz de oro- correteaba con sus amigos, cantando orgulloso:

Tarí, Tarí, Tarí
quitarse del camino
porque viene desplegá
la Banda del Tirachinos

Tararí Tarará...
¡Rá, Rá, Rá!
¡Qué viva el Capitán!

Todavía embargado por la emoción del recuerdo, se dirigió hasta la cocina para prepararse el desayuno. 

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