miércoles, 28 de agosto de 2019

UN MAYOR DOLOR BALSÁMICO

Al fin el Chico de Ayer supiró aliviado. El Memorial a tan destacada figura de la sociedad cofrade y deportiva le reconcilió, definitivamente, con sus paisanos. La Carrera Nocturna, con marcado carácter benéfico este año, conseguía derrotar de una vez por todas, a los fantasmas políticos que tanta cizaña habían sembrado entre la ciudadanía de un tiempo a esta parte. La euforia del ambiente le hizo sentir de nuevo dichoso y orgulloso de los valores prieguenses. Esa noche, por fin, había ganado Priego el trofeo

LAS CARRERAS POR EL LLANO

Y el Chico de Ayer volvió a sonreír. De nuevo sintió la felicidad de corretear despreocupadamente por el Llano. Aquella pueril pulsión de la aventura desconocida, aderezada con el sonido de los saltadores de agua, le seguía manteniendo conectado con su mundo: el de la Subbética Cordobesa